Nadie
discute la utilidad y la necesidad de enseñar estrategias de aprendizaje. Pero,
¿cómo podemos enseñarlas a nuestros alumnos?.
Una
de las cuestiones más discutidas es si es mejor realizar la enseñanza
incorporada al curriculum o separada de él. En el primer caso el profesor
introduce la enseñanza de las estrategias con la del contenido normal de la
asignatura. En el segundo caso se imparte un curso específico centrado en la
enseñanza de las estrategias.
En
la actualidad, existen cursos de enseñanza de las estrategias de aprendizaje
fuera del currículum, (los llamados talleres para aprender a aprender). Sin
embargo, una de las dificultades que presentan estos métodos de aprendizaje de
estrategias fuera del curriculum normal, es que se corre el riesgo, de que los
alumnos no lo conecten con sus asignaturas. Si es así, la incidencia será
mínima. Por eso, en la actualidad todos los expertos están de acuerdo en que:
Las
estrategias de aprendizaje pueden y deben enseñarse como parte integrante del
curriculum general, dentro del horario escolar y en el seno de cada asignatura
con los mismos contenidos y actividades que se realizan en el aula.
Su
enseñanza va vinculada a la Metodología de enseñanza, y se relaciona con las
actividades que el profesor plantea en el aula, con los métodos usados, con los
recursos que utiliza y con la modalidad de discurso que usa para interactuar
con sus alumnos. Todo ello, eso sí, programado en su UNIDAD DIDÁCTICA.
En
este sentido, se puede decir, que la esencia de la enseñanza de estrategia de
aprendizaje consiste en: pensar en voz alta en clase y hacer explícitos los
procesos que han llevado a aprender o resolver una tarea.
El
método más usual para estimular la enseñanza directa de las estrategias, es el
MOLDEAMIENTO seguida de una PRÁCTICA GUIADA.
En
el moldeamiento se entiende que se va más allá de la imitación. Se trata de que
el control y dirección, que en un principio son ejercidos por el profesor, sean
asumidos por el alumno. El medio utilizado para conseguir esto es la
verbalización.
•
Los pasos serían los siguientes:
•
El profesor enseña la forma adecuada de ejecutar la estrategia. En esta fase él
marca qué hacer, selecciona las técnicas más adecuadas y evalúa los resultados.
Lo puede hacer a través de:
o Explicitar
una guía concreta.
o Ejemplificar
cómo utilizar la estrategia a través de un modelo, (que puede ser el mismo
profesor).
o Exponer
en voz alta las decisiones que deben tomarse para la aplicación.
• El alumno aplica la estrategia enseñada por
el profesor con la constante supervisión de este: en esta fase el profesor
vigila el trabajo del alumno y puede ir guiándole. La interrogación guiada; es
decir, ir haciendo preguntas al alumno sobre el trabajo es una buena técnica,
(¿qué has hecho primero?, ¿qué has hecho después?, ¿qué pasos has llevado a
cabo?, ¿por qué has hecho eso?, etc.).
•
Se practicará la estrategia en temas y contextos distintos: el alumno debe
enfrentarse a tareas que requieran reflexión y toma de decisiones para ir
asumiendo el control estratégico.
• Una vez consolidada la ejecución de la
estrategia, se debe comprender en qué circunstancias se puede utilizar y en
cuáles no es recomendable su utilización.
• Aquí, el profesor, comienza a
responsabilizar a sus alumnos, de las decisiones que deben tomarse al extender
la estrategia a distintas áreas. En este caso, el profesor puede, para
aprovechar a los alumnos más aventajados, facilitar la práctica en pequeños
grupos heterogéneos; y debe ofrecer feed- back (retroalimentación) continuo con
respecto a los problemas que vayan surgiendo.
• Se facilitará que el alumno generalice la
estrategia a otros temas y tareas de mayor complejidad, con la mínima ayuda del
profesor. Se van retirando las ayudas, y promoviendo que el alumno practique la
estrategia de forma autónoma en entornos de aprendizaje tan reales como sea
posible.
En
definitiva, la enseñanza de las estrategias de aprendizaje exige que:
•
Se produzca la interacción profesor - alumno.
•
El alumno desempeñe un papel activo en su aprendizaje.
• Se centre la enseñanza en los procesos de
aprendizaje y no sólo en los productos.
Esto
lleva en muchos casos, a un cambio en los métodos didácticos. Donde se implique
al alumno en el aprendizaje, se diseñen actividades teniendo en cuenta el
objetivo y la estrategia necesaria para realizarla, y donde después de
llevarlas a cabo, se dedique un tiempo a evaluar los pasos dados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario